El gobierno mexicano responde a la solicitud de asistencia tras el desastre natural que ha dejado 1.450 fallecidos
La presidenta de México, Claudia Sheinbaum, anunció este lunes 29 de junio que su administración prepara un nuevo envío de ayuda humanitaria hacia Venezuela, en respuesta a una solicitud formal recibida por la Secretaría de Relaciones Exteriores (SRE). Esta asistencia tiene como objetivo atender a la población afectada por los sismos de magnitud 7,2 y 7,5 registrados el pasado miércoles 24 de junio.
De acuerdo con la mandataria mexicana, la petición fue formalizada a través de una comunicación enviada por el gobierno de Delcy Rodríguez, encargada interina de Venezuela, dirigida a México y otras naciones. Los insumos requeridos incluyen plantas potabilizadoras de agua, plantas de energía y productos alimenticios no perecederos.
Hasta la fecha, el balance oficial de los movimientos telúricos asciende a 1.450 personas fallecidas y al menos 3.150 heridas. La magnitud de la devastación ha generado una movilización de recursos internacionales para las labores de rescate y la futura reconstrucción de las zonas impactadas.
Actualmente, un contingente de 250 elementos de brigadas de rescate mexicanas se encuentra en territorio venezolano realizando labores de salvamento. Según informes de la Secretaría de la Defensa Nacional de México, el personal desplegado ha logrado el rescate de dos personas con vida. La presidenta Sheinbaum señaló que existe la posibilidad de enviar más rescatistas si las condiciones en el terreno lo requieren.
En cuanto a la logística, el gobierno federal mexicano coordina la centralización de los insumos recolectados en diversos centros de acopio habilitados en el país, con el fin de facilitar su posterior distribución hacia Venezuela. Esta medida se suma a las gestiones diplomáticas realizadas, incluyendo la comunicación directa entre la presidenta Sheinbaum y Delcy Rodríguez, encargada interina de Venezuela, para coordinar el respaldo ante la emergencia.
El contexto político en Venezuela, marcado por la gestión de la ilegítima Asamblea Nacional y la administración del ex dictador acusado de narcoterrorismo, se mantiene bajo observación internacional debido a la magnitud de la crisis humanitaria derivada de los eventos sísmicos.
