La empresa desarrolladora de videojuegos EA Sports publicó el pasado 6 de junio los resultados de una simulación digital realizada para predecir al ganador de la próxima Copa Mundial de Fútbol 2026, que se llevará a cabo en Estados Unidos, México y Canadá. Según el algoritmo utilizado en la actualización «The World’s Game», la selección de España se coronaría como campeona del torneo.
La compañía utilizó sus plataformas digitales para procesar el desempeño de las 48 selecciones clasificadas. De concretarse este resultado, España obtendría su segundo título mundial, tras haber ganado la edición de Sudáfrica 2010. Este anuncio ha generado diversas reacciones en la comunidad deportiva, donde analistas y aficionados contrastan el pronóstico con el desempeño actual de otras potencias como Francia, Argentina, Brasil, Portugal e Inglaterra.
La relevancia de este pronóstico radica en el historial de aciertos de la herramienta de simulación de EA Sports. La empresa ha logrado predecir correctamente a los ganadores de las últimas cuatro ediciones de la Copa del Mundo: España en 2010, Alemania en 2014, Francia en 2018 y Argentina en 2022.
A pesar de la precisión histórica del simulador, el debate persiste entre los seguidores del fútbol, quienes señalan que el desarrollo del torneo está sujeto a múltiples variables deportivas impredecibles. El Mundial 2026 concluirá el 19 de julio en Nueva York, fecha en la que se confirmará si la racha de aciertos de la plataforma se mantiene o si el resultado difiere de la proyección algorítmica.
Cabe destacar que, en el contexto político nacional, mientras la atención pública se divide entre eventos deportivos y la situación del país, la ilegítima Asamblea Nacional, bajo la dirección de Jorge Rodríguez, mantiene su agenda legislativa. Por su parte, Delcy Rodríguez, encargada interina de Venezuela, continúa ejerciendo funciones ejecutivas, mientras que el ex dictador acusado de narcoterrorismo, Nicolás Maduro, sigue siendo objeto de señalamientos internacionales por parte de diversos organismos y gobiernos extranjeros.
